Navegación
Planificación de travesía y ventanas meteorológicas
Casi todos los problemas serios en una travesía se pueden rastrear hasta una decisión tomada en tierra: salir cuando no había que salir. La planificación no es papeleo, es la parte del trabajo donde se gana la seguridad.
Publicado el
Foto de rene boulay · CC BY-SA 3.0
Trazar la ruta
Se calcula la derrota, las millas totales y el tiempo estimado con una velocidad media conservadora, no con la del folleto. A partir de ahí se marcan los puertos de refugio a lo largo del recorrido, con sus horarios, calados de bocana y accesibilidad nocturna.
Se revisan también las zonas conflictivas: dispositivos de separación de tráfico, zonas de pesca, cabos con aceleración conocida y áreas restringidas o protegidas. Todo eso entra en el plan antes de salir.
La ventana
Una ventana meteorológica es un tramo de tiempo en el que las condiciones previstas están dentro de los límites que hemos fijado para ese barco y esa tripulación. Los límites se definen antes, en frío: viento máximo, mar máxima y dirección aceptable.
Se consultan varios modelos, no uno. Cuando los modelos coinciden, la confianza es alta; cuando divergen, la ventana se considera dudosa y se espera. Y se vuelve a mirar el parte justo antes de largar, porque un parte de hace doce horas ya es viejo.
El plan B
Ninguna travesía se planifica en un solo escenario. Para cada tramo hay una alternativa: si el viento rola y aprieta a partir de cierto punto, dónde nos metemos; si el motor da problemas, qué puerto queda a sotavento; si la tripulación se agota, dónde se para a descansar.
Tener eso decidido antes evita improvisar cansado y de noche, que es cuando se cometen los errores.
Decir que no
A veces la respuesta profesional es que no se sale. Cuesta explicarlo cuando hay una fecha comprometida, pero un barco que llega tres días tarde es un problema de agenda y un barco que llega dañado es un problema de verdad.
Por eso en los presupuestos hablamos siempre de una ventana de fechas, no de un día exacto: la meteorología manda y conviene que esté escrito desde el principio.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si el mal tiempo retrasa el delivery?
Se comunica al armador y se espera a la siguiente ventana. Por eso trabajamos con una horquilla de fechas y no con un día cerrado.
¿Se navega de noche en un delivery?
Sí, habitualmente. En travesías largas es inevitable, y se organiza con un sistema de guardias que garantice descanso real a toda la tripulación.
¿Qué modelos meteorológicos usáis?
Se comparan varios modelos en lugar de fiarse de uno. Si coinciden, la ventana es fiable; si no coinciden, se espera.