De dónde venimos
Antes de que existiera el nombre existía la costumbre: levantarse temprano, mirar el parte, preparar el barco y salir. Trece años gestionando y capitaneando embarcaciones en el Mediterráneo, con temporadas también en Bahamas y St. Maarten, dan para acumular millas, pero sobre todo dan para entender qué hace que un día en el mar sea bueno.
Casi nunca es el barco. Es que todo esté pensado antes de que subas: el hielo hecho, la ruta decidida con la meteorología del día, el fondeadero elegido porque a esa hora estará tranquilo y no porque salga en las guías. Ese trabajo invisible es, en realidad, todo el trabajo.