Corporativo
Presentaciones en Cubierta: presentar sin proyector, directo a la idea
Quitar el proyector cambia por completo una presentación. Sin diapositivas detrás, cada equipo tiene que explicar su proyecto con lo esencial: la idea, el porqué y lo que pide al resto de la empresa. Presentaciones en Cubierta traslada las presentaciones internas a cubierta, en turnos cortos, con el mar como único fondo.
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Foto de DetFerMai · CC BY-SA 4.0
Por qué funciona sin proyector
Sin diapositivas, la presentación depende de que la idea esté clara en la cabeza de quien la cuenta, no en 40 puntos de una diapositiva. Eso obliga a preparar mejor el mensaje antes de subir a bordo, y suele acortar las presentaciones a lo que realmente importa.
El feedback se abre justo después de cada turno, con el resto de equipos escuchando: no hay jerarquía de sala que filtre quién puede opinar primero.
Formato y duración
Funciona bien en jornadas de 3 o 4 horas, con turnos de 10 a 15 minutos por equipo más el tiempo de feedback. Es un formato especialmente útil para revisiones de proyecto trimestrales o lanzamientos internos de producto.
Preguntas frecuentes
¿De verdad no se puede usar ningún soporte visual?
Se permite un apoyo mínimo —un cartel, una muestra física—, pero no proyector ni diapositivas. La idea es forzar la claridad del mensaje.
¿Cuántos equipos pueden presentar en una jornada?
Con turnos de 10 a 15 minutos, una jornada de 3 o 4 horas admite entre 6 y 10 presentaciones cómodamente.