Corporativo
Liderazgo en el Mar: liderazgo con consecuencias reales, no de pizarra
La mayoría de los ejercicios de liderazgo corporativo son hipotéticos: "imagina que...". En Liderazgo en el Mar no hace falta imaginar nada. El patrón supervisa, pero cede el timón por turnos a los participantes, que tienen que tomar decisiones reales —de rumbo, de velocidad, de reacción ante el viento— con un resultado inmediato y visible para todo el barco.
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Foto de Daria · CC BY 3.0
Qué se trabaja realmente
No es un curso de vela. El objetivo es exponer el estilo de liderazgo de cada persona bajo una presión pequeña pero real: el barco responde o no responde según la decisión que tomes, y todos los demás lo ven. Eso saca a la luz patrones —indecisión, exceso de control, falta de comunicación con la tripulación— que en una sala de reuniones quedan escondidos.
El debrief se hace en el momento, en cubierta, con el grupo entero. No hay informe posterior ni powerpoint: la conversación pasa justo después de que cada persona suelta el timón.
Requisitos y grupo
Se hace en jornadas de 6 u 8 horas, con grupos reducidos —lo ideal es entre 6 y 12 personas, para que cada una tenga su turno real al timón—. Necesitamos un patrón con experiencia formativa, no solo náutica, así que este barco lo confirmamos con antelación según disponibilidad de flota.
Preguntas frecuentes
¿Es peligroso ceder el timón a alguien sin experiencia?
No: el patrón supervisa en todo momento y mantiene el control real de la seguridad. Los participantes ejecutan decisiones dentro de un margen controlado.
¿Cuántas personas pueden participar activamente?
Recomendamos grupos de 6 a 12 para que cada persona tenga un turno real al timón dentro de una jornada de 6 u 8 horas.