Calas
Cala Comte, Cala Bassa y la costa oeste de Ibiza
Si solo tienes un día en Ibiza y quieres el Mediterráneo de postal, la costa oeste es la respuesta. Entre Sant Antoni y Cala d’Hort se concentran las calas de arena clara, el agua turquesa y, al final del día, el atardecer que ha hecho famosa a la isla.
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Foto de M.carmens · CC BY-SA 4.0
Cala Bassa: el fondeadero cómodo
Es una bahía ancha, orientada al sur y bien protegida, con un fondo de arena que agarra bien. Por eso funciona tan bien como primera parada: se fondea rápido, el agua está tranquila y hay sitio para nadar sin cruzarte con otras embarcaciones.
En tierra hay un beach club con varios ambientes y servicio de recogida en dinghy, así que es una de las pocas calas donde puedes bajar a comer sin complicarte. Si el plan es comer a bordo, también es de las mejores: al estar resguardada, la mesa no se mueve.
Cala Comte: el color y los islotes
A un par de millas al sur está Cala Comte, con los islotes de s’Illa des Bosc y Sa Conillera recortados enfrente. El agua tiene ese turquesa translúcido sobre fondo de arena que sale en todas las fotos, y el fondo marino tiene vida suficiente para que el snorkel merezca la pena.
Es un fondeadero más abierto que Cala Bassa, así que conviene mirar el parte antes de quedarse mucho rato. Con poniente entrado, el mar se nota y es mejor mover el barco a una cala más cerrada.
Cala Tarida y Cala Salada, para escapar del centro
Cala Tarida está entre las dos anteriores y suele estar algo menos saturada desde el mar. Conserva los antiguos varaderos de madera excavados en la roca, esos refugios donde los pescadores guardaban las barcas, y le dan un carácter que las calas más comerciales han perdido.
Más al norte, pasada Sant Antoni, aparece Cala Salada con su hermana pequeña Cala Saladeta. Están rodeadas de acantilados de pino y su acceso por carretera es tan limitado que la mayoría de la gente llega andando. Desde el barco es otra historia: fondeas delante y tienes la cala entera a un par de brazadas.
Cerrar el día mirando al oeste
La gran ventaja de esta costa es la orientación. A partir de media tarde el sol baja justo delante y cualquier parada se convierte en un mirador. Desde Cala Comte se ve caer entre los islotes; desde más al sur, con Es Vedrà en el horizonte, el efecto es todavía más rotundo.
Nuestro consejo es sencillo: no intentes verlo desde el sitio más famoso, sino desde el sitio donde estés tranquilo. En barco esa elección es tuya, y esa es justo la diferencia.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda de Sant Antoni a Cala Comte en barco?
Alrededor de veinte o treinta minutos según la embarcación y el estado del mar. Cala Bassa queda aún más cerca, prácticamente a la salida de la bahía.
¿Se puede comer en Cala Bassa llegando en barco?
Sí. El beach club tiene servicio de recogida en dinghy desde los barcos fondeados; conviene reservar con antelación en temporada alta.
¿Cala Comte es buena para hacer snorkel?
Sí, es de las mejores de la zona. Fondo de arena con roca alrededor de los islotes, agua muy clara y poca profundidad cerca de la orilla.